meteorología del aeroceno

Joaquín Ezcurra, Inés Leyba y Pio Torroja.

notas sobre la experincia de vuelo en Jujuy agosto de 2017.

 

measures of the anthropocene

Más allá del calentamiento global

Coinciden dos situaciones que nos dan las claves de por qué se dio el primer experimento del Aeroceno en Jujuy. Una, las notables, aunque no del todo predecibles condiciones atmosféricas: la potencia del sol; el grupo de globos se llamó “Tata Inti” (Los quechuas del Imperio inca tenían al dios Sol en el primer peldaño del escalafón celeste, con el nombre sagrado de Inti;). La segunda fue sumarse a los festejos de la Pachamama; Aeroceno intenta reconectar con eso que nosotros llamamos atmósfera, y más específicamente la interacción entre flujos, pero que en Jujuy se llama justamente Pacha Mama, y que no es sólo la tierra, cómo surgió en las conversaciones con la gente allí, sino todo lo que da vida, mundo y época también.

Conviene aclarar que Aeroceno es un concepto que se instala en un gran debate global como una apertura y como una provocación. Pone en juego un factor tecno-científico-poético en un debate muy significativo, el de tagear una nueva era planetaria, el antropoceno, esto implicaría reconocer en el obrar humano una fuerza a escala geológica, mediante por ejemplo el calentamiento global, así como la época presente, el holoceno se caracteriza por iguales procesos geológicos pero de origen natural: el fin de la última gran glaciación, la disminución del volumen de los cascos polares y el consecuente ascenso del nivel del mar; se está discutiendo en la comunidad científica, y desde hace al menos 10 años también en la comunidad humanista, con un trasfondo de crisis ecológica y crítica al sistema capitalista-industrial, la responsabilidad humana en la sistemática planetaria ¿puede la especie humana modificar las dinámicas ecológicas y climáticas planetarias como los hacen los grandes movimientos tectónicos por ejemplo? un debate significativo lleno de implicaciones políticas y filosóficas, pero muy técnico, en el que los geólogos y otras ciencias particulares tienen la palabra, es en cierto sentido un debate cerrado.

Aeroceno responde con la proposición de una época, la época del aire, que compone en un mismo movimiento pasado y futuro (Shapiro), salirse de la devastadora tecnología de los combustibles fósiles, hacia un acoplamiento simbiótico con los medios (sol, aire, agua, tierra), usar el sol y el aire como energía y medio al mismo tiempo, pero sobre todo habitar el aire, volver a tener un contacto recíproco con la atmósfera y el clima, algo que la inmediatez energética de las tecnologías en base a combustibles y químicos nos han hecho olvidar. Hacia un futuro en la medida en que plantea niveles de acoplamiento y sinergia (flujos en doble dirección, resonancia interna) con el medio a los que las fuentes energéticas actuales no pueden llegar por la brecha que les impone su flujo en un solo sentido (no son renovables) y la pérdida de energía que supone fuentes locales sometidas a múltiples tratamientos a su vez con consumos energéticos no renovables y distribuidas abstractamente en el planeta, con grandes costos energéticos también, es decir en un proceso de pérdida de energía e información progresivo. Época dirigida también hacia el pasado porque reconecta con las temporalidades y espacialidades de los medios asociados a las fuentes de energía, el ciclo solar y el ciclo de radiación terrestre es el ciclo energético de los Tata Inti.

A lo largo del experimento, que no solo fue el vuelo de globos en Salinas Grandes, sino una trama de conversaciones y discusiones dentro y fuera del equipo, se desencadenan axiomáticas e hipótesis en torno a las modalidades de vuelo y de transporte, donde los vuelos pueden no refiere tanto al desplazamiento de algo de un punto a otro, como a la relación entre esos puntos. Más que lanzamiento podría suponerse una emisión, el equipo que lanza el globo, y un receptor, aquel que encuentra el globo, porque en general el que encuentra el globo, que recorre grandes distancias, siempre es otro que el que lo lanza. Surge así la idea del vuelo como una comunicación, más que en el transporte de un punto a otro. Lo mismo pasa con la determinación de las condiciones meteorológicas de vuelo, los modelos matemáticos y globales de predicción necesitan de una conversación con los saberes locales sobre el clima y los lugares específicos.

modelos matematicos

Meteorología del proyecto Aerocene en Jujuy

Para poder volar un Aerocene es necesario hacer una investigación exhaustiva de la condiciones meteorológicas de Jujuy. El objetivo es encontrar el lugar donde se cumplan la condiciones ideales para el vuelo del Aerocene: condiciones de calma, radiación solar directa y sin nubosidad.

Para esto utilizamos como herramienta los modelos numéricos de pronóstico que nos permiten anticipar la evolución futura de la temperatura, la presión, el viento, y otras variables sobre todo el planeta. Los modelos numéricos son actualmente parte fundamental del pronóstico del tiempo. Sin embargo, estos modelos no son perfectos y no siempre logran encontrar una solución adecuada. Por eso, el rol de los meteorólogos es en primer lugar conocer lo mejor posible el funcionamiento de los modelos, para saber cuáles pueden ser sus limitaciones conocer qué fenómenos pueden ser adecuadamente resueltos por el modelo y cuáles no. Pero a nosotros no nos alcanzaba con conocer las limitaciones de los modelos, también queríamos contar con los conocimientos de los lugareños, queríamos incluirlos en la toma de decisión del lugar y el momento para hacer volar estas esculturas. Es por eso que recorrimos Purmamarca (y localidades cercanas) y consultamos a sus habitantes dónde ellos consideraban ellos que se cumplían las condiciones para un vuelo exitoso. Así descubrimos que las Salinas Grandes de Jujuy tienen en esta época del año un régimen estable de viento casi nulo desde el alba hasta el mediodía, con una leve brisa vespertina.

Era lo que buscábamos! Obtuvimos una confirmación con buena calidad de datos que nuestro sitio de vuelo sería viable.

remonte 1

Vuelos amarrados vs Vuelos libres

El Aerocene es capaz de hacer dos tipos de vuelos: el amarrado y el libre. En el vuelo amarrado, el Aerocene flota en el aire y permanece atado a la tierra. Si bien su ascenso está limitado por el largo del cabo, esto no impide la experiencia de vuelo, el registro de datos de movimiento y variables meteorológicas, la toma de fotografías y vídeos aéreos.

El vuelo libre es la forma más avanzada de vuelo del Aerocene, en la que es liberado del cabo y asciende a un ritmo de 1,5 metros por segundo hasta llegar a un techo de 16 kilómetros. Puede volar centenares de kilómetros, hasta que el sol se pone y comienza a bajar a un ritmo de 2 metros por segundo. La trayectoria de este tipo de vuelo, es decir dónde va a caer el globo, se puede predecir gracias a la tecnología también.

Mediante el sitio HubHab pudimos crear planes de vuelo para distintos escenarios e intentar predecir en qué puntos podría caer el globo.

El ritual central de la Pachamama o fiesta de la Madre Tierra es la chaya o pago, que como ya se ha mencionado implica un acto de reciprocidad. Aunque se ha popularizado el primer día del mes de agosto como día principal para su realización, de hecho se lo practica durante todo el mes, y en muchos lugares también el primer viernes de cada mes. Las ceremonias están a cargo de personas ancianas o de mayor autoridad moral dentro de cada comunidad. En el caso del pueblo aimara esta persona recibe el nombre de ‘yatiri‘.También se realizan ceremonias a la Pachamama en ocasiones especiales, como al partir de viaje o al pasar por una apacheta. Según Mario Rabey y Rodolfo Merlino ―antropólogos argentinos que han estudiado la cultura andina desde los años setenta a los noventa, «el ritual más importante es el challaco». Challaco es una deformación de los vocablos quechuas ch’allay y ch’allakuy, que se refieren a la acción de ‘rociar insistentemente’, ‘aspergar’;3​ en el lenguaje corriente de los campesinos del sur de los Andes Centrales, la palabra challarse usa como sinónimo de ‘dar de comer y beber a la tierra’.


 

Sobre Inés Leyba

Licenciada en Ciencias de la Atmósfera de la Facultad de Ciencias Exactar y Naturales (FCEN-UBA). Becaria doctorial de CONICET. Docente del Departamento de Cs. De la Atmósfera y los Océanos  FCEN-UBA. Investiga sobre la interacción mar y la atmósfera.

Sobre Joaquín Ezcurra

Desarrollador web, técnico embarcado y artista. Estudiante de la licenciatura en Cartografía de la Escuela de Ciencias del Mar. Investiga visualizar la sensibilidad de los fenómenos complejos de la naturaleza.